Obra de teatro para Navidad «La hija del posadero»


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La idea principal de esta obra de teatro es, además de lo trabajado en las catequesis del período de Adviento,  el siguiente mensaje:

QUE NUESTRO CORAZÓN TENGA LAS PUERTAS ABIERTAS PARA TODA AQUELLA PERSONA QUE NOS NECESITE, PUES AHÍ ESTARÁ JESÚS.
¡SEREMOS SU POSADA!

Narrador 1: Hace muchos, muchísimos años, en una aldea, un hombre llamado Eliab tenía una posada.
Narrador 2: Aquella helada noche de diciembre, la posada estaba llena y Eliab andaba muy ocupado en atender a los múltiples huéspedes.
Narrador 3: La pequeña Esther, la hijita de Eliab, era la encargada de la puerta.
Eliab: No abras a nadie. No hay habitación disponible.
Narrador 4: Cuando Esther se quedó sola en el zaguán, sentada delante de la chimenea, oyó que llamaban a la puerta.
Narrador 5: Abrió solo a medias y se asomó por la rendija.
Narrador 6: Un hombre de hermosa barba y ojos dulces como la miel, le dijo:
San José: La paz sea contigo, niña. Yo soy José de la familia del Rey David y ésta es mi esposa, María de Nazaret.
Narrador 7: Esther abrió más la puerta y vió a María sentada en la mulita.
Virgen María: Vengo muy fatigada y muy débil. ¿Hay posada para nosotros?
Narrador 8: Esther les hubiera dejado entrar, pero recordó las palabras de su padre: ¡No abras a nadie! ¡No hay habitación!
San José: Por favor sólo por esta noche.
Virgen María: Voy a ser madre.
Narrador 9: Esther no lo pensó más, abrió la puerta y acomodó a los recién llegados. Dejó a la mula en el establo y a ellos en la habitación de sus padres.
Eliab: ¿No habrás abierto a nadie? ¿no?
Esher: Pues supones mal padre.
Narrador 10: Sonó fuerte la puerta…
Rey Melchor: ¿Hay posada para el Rey Melchor?
Eliab: ¡Un rey en mi posada! ¡Abre Esther! Prepara habitación y di a ese matrimonio que se vaya.
Narrador 11: Esther no tuvo corazón para echar al matrimonio.
Esther: Hay una habitación aquí donde mi madre cose.
Narrador 12: Volvió a sonar la puerta.
Rey Gaspar: ¿Hay posada para el Rey Gaspar?
Eliab: Por supuesto. ¡Hospédalo en la habitación de costura de tu madre!
Esther: Vale padre. Os daré a vosotros mi habitación. Es chiquitita pero muy calentita.
Virgen María: El niño estaría muy bien aquí.
San José: Gracias pequeña.
Narrador 10: Esther se iba a dormir a la cuadra junto a la mula y el buey cuando…
Rey Baltasar: ¿Hay posada para el Rey Baltasar?
Eliab: ¡Tres Reyes en mi posada, oh! Lleva a este Rey a tu cuarto Esther.
Esther: Majestad yo voy a dormir en el establo. ¿Si me quiere acompañar?… mejor que dormir a cielo raso.
Narrador 12: A eso de la media noche, una gran luz entró en la posada.
Eliab: ¿Qué sucede? Si todavía no es de día.
Esclava: El Mesías ha nacido en tu establo y está recostado en las pajas del pesebre. Tú no has querido darle posada.
Eliab: ¿Qué yo no he querido qué?
Rey Melchor: ¿Por qué nos diste posada y a Él no?
Rey Gaspar: ¿No sabías que nosotros somos Reyes en la tierra y Él es el Rey del Cielo?
Rey Baltasar: ¡Quédate fuera! Tu corazón es de hielo.
Narrador 3: Fuera hacía tanto frío que al arrodillarse Eliab en la nieve, su cuerpo se transformó en piedra.
Narrador 5: Dentro de aquel establo había una gran alegría.
Narrador 7: Eliab se arrepintió y dos lágrimas de amor le brotaron del corazón. Fundieron el hielo que cubría su cuerpo. Se acercó al establo:
Eliab: Prometo que jamás negaré mi posada a ninguna persona por humilde o pobre que sea.
Niño 1: ¡Cómo me ha gustado esta historia!
Niño 2: Menos mal que el cascarrabias de Eliab cambió.
Niño 3: Si que es verdad sólo quería en su posada a los Reyes y gente muy importante.
Niño 2: Despreció a San José y a la Virgen María, pero gracias a su hija y su bondad encontraron posada.
Niño 1: ¿Sabes lo mejor de esta historia? Que al final se arrepintió y el hielo de su corazón se fundió para derramar puro amor.
Niño 2: Queridos amigos digamos todos juntos:

“QUE NUESTRO CORAZÓN TENGA LAS PUERTAS ABIERTAS PARA TODA AQUELLA PERSONA QUE NOS NECESITE, PUES AHÍ ESTARÁ JESÚS”
¡SEREMOS SU POSADA!

¡FELIZ NAVIDAD!

Finalizada la obra de teatro todos los niños junto con sus familiares, catequistas y párroco celebramos el comienzo de la Navidad con una merienda para que así esos momentos de convivencia también sirvan para abrir nuestros corazones y tenerlos bien preparados.

Todas las familias reciben una felicitación navideña de parte de la parroquia y todos los componentes de la misma. La catequista aprovecha la ocasión para felicitar también a las familias de su grupo de catequesis personalizando cada tarjeta.

Felicitación de Navidad para las familias de los niños de catequesis de iniciación cristiana.

Felicitación de la catequista para esta Navidad

EL SEÑOR VIENE A NUESTRO ENCUENTRO, SEAMOS SUS TESTIGOS. ES LO MEJOR QUE PODEMOS HACER.

¡FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO 2018!

La catequista

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